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Viajar con discapacidad intelectual: claves para disfrutar de unas vacaciones con mayor autonomía

Usuarios con discapacidad intelectual de Fundación Amanecer durante un viaje a Dénia

Viajar es descubrir nuevos lugares, vivir experiencias, conocer personas y disfrutar del tiempo libre. Para las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo, las vacaciones también pueden ser una oportunidad para desarrollar habilidades, tomar decisiones y ganar autonomía.

Sin embargo, desplazarse a un lugar desconocido puede plantear algunos retos. La información poco accesible, los cambios de rutina o la dificultad para orientarse pueden hacer que determinadas situaciones requieran apoyos.

La clave está en ofrecer a cada persona los recursos que necesita para disfrutar del viaje de la forma más autónoma posible.

Elegir y planificar: el viaje empieza antes de salir    

Decidir dónde viajar, con quién hacerlo y qué actividades realizar también forma parte de la autonomía.

Por eso, es importante que las personas con discapacidad intelectual puedan participar en la planificación de sus vacaciones y expresar sus preferencias. Presentar diferentes opciones mediante fotografías, mapas sencillos u otros recursos accesibles puede facilitar la toma de decisiones.

La planificación también permite anticipar algunas situaciones que pueden surgir durante el viaje: cómo será el alojamiento, cuánto durará el trayecto, qué transporte se utilizará o qué actividades están previstas. Preparar juntos estos aspectos puede ayudar a que la persona se sienta más segura y, al mismo tiempo, favorecer el aprendizaje de nuevas habilidades.

Información accesible para viajar con mayor independencia    

Durante un viaje necesitamos consultar horarios, billetes, indicaciones, reservas o información sobre los lugares que visitamos. Cuando estos contenidos son demasiado complejos, pueden convertirse en una barrera.

Utilizar un lenguaje claro, instrucciones sencillas, información visual o herramientas digitales adaptadas facilita que las personas comprendan lo que ocurre y puedan participar en las diferentes decisiones.

La accesibilidad cognitiva es, por tanto, una parte importante de cualquier experiencia turística inclusiva.

Unas vacaciones para cada persona

No existe una única manera correcta de viajar. Algunas personas disfrutarán de un viaje organizado y otras preferirán planificar cada detalle. Algunas necesitarán acompañamiento durante todo el viaje y otras podrán desenvolverse de manera más independiente.

Por eso, hablar de viajes inclusivos significa también respetar diferentes formas de disfrutar del tiempo libre. 

La pregunta no debería ser únicamente si una persona con discapacidad intelectual puede viajar, sino qué necesita para poder hacerlo de la manera que desea. Los apoyos deben adaptarse a sus capacidades, preferencias y circunstancias, permitiendo que cada persona pueda construir su propia experiencia.

El papel de la sociedad en un turismo más inclusivo

La responsabilidad de hacer posible un viaje accesible no recae únicamente en la persona o en su entorno de apoyo. También corresponde a los servicios y espacios que forman parte de la experiencia turística.

Hoteles, restaurantes, estaciones, empresas de transporte, museos, oficinas de turismo y otros recursos pueden contribuir a crear entornos más inclusivos mediante información accesible, atención adecuada y profesionales sensibilizados con las diferentes necesidades de las personas.

Una sociedad inclusiva no es aquella en la que algunas personas consiguen adaptarse a pesar de las dificultades. Es aquella que trabaja para que esas dificultades sean cada vez menores. Viajar, conocer nuevos lugares y disfrutar del tiempo libre también forma parte del derecho a participar plenamente en la sociedad.

El papel de Fundación Amanecer

En Fundación Amanecer trabajamos para que las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo puedan desarrollar su proyecto de vida con los apoyos que necesitan, también en el ámbito del ocio y el tiempo libre.

Cada verano, algunas de las usuarias participan en un viaje a Dénia, una experiencia que les permite salir de su entorno habitual, disfrutar de unos días de descanso y poner en práctica habilidades relacionadas con la autonomía y la convivencia. Y es que viajar no solo permite conocer nuevos lugares, también puede ser una oportunidad para ganar confianza, tomar decisiones y descubrir nuevas capacidades.

La autonomía no significa viajar sin apoyos. Significa poder elegir, participar y disfrutar de las experiencias que forman parte de nuestro propio proyecto de vida.