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Información sobre los derechos de las personas con discapacidad

Derechos personas con discapacidad

Hablemos sobre derechos y distintas realidades. En un mundo ideal, todas las personas deberían tener la oportunidad de vivir una vida plena y significativa, independientemente de su condición o situación vital. Esta es la base sobre la que se asientan los derechos humanos, un conjunto de principios universales que reconocen la dignidad inherente de todas las personas y establecen los derechos y libertades básicos que todos deben disfrutar.

Las personas con discapacidad también deben poder disfrutar de los derechos humanos. Aunque no podemos olvidar que, a lo largo de la historia, han enfrentado barreras y discriminación que les han impedido el pleno ejercicio de estos derechos. En este sentido, debemos conocer la realidad para hacernos cargo de ella.

¿Por qué es necesario concienciar y divulgar sobre los derechos humanos de las personas con discapacidad?

Los derechos humanos son fundamentales para garantizar la dignidad y el respeto de las personas con discapacidad, ya sea física o intelectual. Porque según los derechos humanos, todas las personas merecen ser tratadas con respeto, igualdad y consideración.

Además, son esenciales para promover la inclusión y la participación de las personas con discapacidad en todos los aspectos de la sociedad. Esto incluye el acceso a la educación, el empleo, la salud, la cultura y la participación política.

En definitiva, la aplicación de los derechos humanos a las personas con discapacidad es un imperativo moral y ético, pero también es una condición necesaria para construir una sociedad más justa, inclusiva y próspera. Al reconocer y proteger los derechos de este grupo, estamos creando un mundo donde todas las personas tienen la oportunidad de vivir una vida plena y significativa.

Derechos fundamentales

Hablar de discapacidad e inclusión, es tener muy presentes todos aquellos derechos que, en ocasiones, son vulnerados y que, por tanto, debemos proteger para ser capaces de acompañar, incluir y mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad que nos rodean. Algunos de ellos son:

  • Igualdad y no discriminación “El artículo 14 de la Constitución de 1978 proclama el derecho a la igualdad y a la no discriminación, citando como motivos especialmente rechazables el nacimiento, la raza, el sexo, la religión u opinión, y prohibiendo la discriminación por cualquier otra circunstancia personal o social.”
    Es esencial, conviviendo en sociedad, tratar con respeto a todas las personas que nos rodean, por eso debemos educar en igualdad y rechazar todos aquellos comportamientos que parten de la discriminación. Las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo son especialmente vulnerables ante estas situaciones, construyamos redes de apoyo firmes que defiendan sus derechos cuando estos sean quebrantados.

  • La accesibilidad universal es la cualidad que garantiza a todas las personas su acceso, comprensión y utilización de manera eficiente, cómoda y segura, de cualquier espacio, actividad o producto. Aquí puedes encontrar más información sobre la brecha de la accesibilidad.
  • Autonomía y autodeterminación. Según Amnistía Internacional, “Todos tenemos derecho a tomar decisiones y tener el control sobre nuestra salud, nuestros cuerpos, nuestra sexualidad y nuestra reproducción sin temor a sufrir castigo, represalias, discriminación o violencia.” Poder disfrutar de estos derechos implica ser capaces de tomar nuestras propias decisiones y que el entorno favorezca dicha situación.
    Las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo deben y merecen ser protagonistas de sus propias vidas, y eso conlleva desarrollar su máxima autonomía posible y autodeterminación.

  • Inclusión social y participación. Citando a Acción contra el Hambre: “La inclusión social busca la igualdad en los Derechos Humanos y mejorar de forma integral sus condiciones de vida. Tiene como objetivo principal que una persona o grupo de personas tengan una serie de oportunidades y privilegios educativos, sociales, laborales y económicos como el resto de las personas de la sociedad en la que viven.”
    Sobre esto ya hemos hablado en numerosas ocasiones, y aunque no queremos sonar demasiado repetitivos, debemos hacer una mención especial a la importancia de crear una sociedad comprometida e inclusiva. Si quieres saber cómo formar parte de este cambio hacia la igualdad de oportunidades, te animamos a leer nuestro blog, en el que encontrarás numerosos artículos con consejos prácticos sobre cómo fomentar esta inclusión.

  • Educación de calidad. Implica que todas las personas, sin importar su condición, puedan acceder al mismo tipo de educación e incorporar conocimientos que las preparen para la vida cotidiana y adulta. Según Plena Inclusión, la educación, además, debe ser inclusiva, lo que supone “Que las niñas y los niños con y sin discapacidad vayan al mismo tipo de cole y que todas y todos tengan el apoyo que necesitan para aprender.”

  • Salud y bienestar. La Organización Mundial de la Salud dice: “Todas las personas tienen derecho al más alto nivel posible de salud física y mental. Los países tienen la obligación legal de formular y aplicar leyes y políticas que garanticen el acceso universal a unos servicios de salud de calidad y aborden las causas profundas de las disparidades en materia de salud, incluidas la pobreza, la estigmatización y la discriminación.”
    Aunque este sea uno de los derechos que más tenemos en mente debido a la sanidad pública de nuestro país, no podemos olvidar que, en muchas ocasiones, los diagnósticos no se realizan por igual a personas con y sin discapacidad. En este sentido, nos gustaría prestar especial atención a la salud mental y discapacidad, los grandes olvidados.

  • Trabajo y empleo digno. Sobre este derecho ya sabes que en la Fundación Amanecer tenemos un área especializada en la inserción laboral de las personas usuarias del centro, trabajamos para orientar la formación a la consecución de un trabajo. Y queremos recomendarte el artículo Derecho a trabajar de Plena Inclusión.

  • Acceso a la justicia. En la publicación cómo denunciar los delitos de odio, expresamos, precisamente, algunos de los problemas a los que las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo se enfrentan cuando quieren hacer uso de la justicia. Sin embargo, esto no debería ser así, porque la justicia debe ser igual para todos y todas, y cualquier persona tiene el derecho a disfrutar de ella.

En conclusión, la sociedad debe trabajar por implementar los derechos fundamentales para que todos y cada uno de los colectivos con los que convivimos puedan disfrutar de los mismos. Ya llevamos un largo camino recorrido gracias a la labor de asociaciones y organizaciones como algunas de las que mencionamos en este artículo, aunque todavía queda más por avanzar. ¡Seguimos en ellos!

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